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La farándula y los espabilados

La señora Sara, profesora de interpretación y coreógrafa, empezó contando a sus alumnos de primero la realidad del mundo de las artes. La realidad aprendida después de más de 50 años por escenarios, salas de exposiciones y conciertos, ferias, etc. - Como por todos es bien sabido el mundo de la farándula tiene algo especial. Vivirlo desde dentro es una experiencia única que te cambia para siempre, que te hace crecer como persona. No importa si participas como músico, actor o artista plástico, la gente de este mundo está hecha de una pasta especial, que no se encuentra en ninguna otra profesión del mundo. Por lo general, esta es una gran familia donde nos queremos, nos apoyamos los unos a los otros y compartimos las penas. Pero,como en todas partes, hay que tener cuidado. Siempre ha habido gente espabilada, como el señor Vicente Romano, promotor de eventos... De pronto el aula se revolucionó en murmullos y un alumno de última fila levantó la mano y preguntó: - Doña Sara, ¿ese es e...

Sola

Sola en la quietud de mi cama, deseando...               que me ates a tu pecho...                     que me desnudes el alma...                           que me ames las entrañas. Sola. Soñando despierta.  En la oscuridad.

Voyeur

Cuando decidió irse a vivir del pueblo a la gran ciudad estaba a punto de descubrirse. Su obsesión iba a más y ya no podía controlarse. Debía hacerlo cada noche, no importaba a quien - hombre o mujer - siempre que hiciera algo interesante, algo nuevo e inesperado, lo de siempre ya le aburría. Necesitaba estímulos nuevos, caras nuevas, cuerpos nuevos en nuevas casas y en nuevos cuartos. La gran ciudad le brindaba esa oportunidad, miles de personas bajo su lente. Todos ellos desconocidos para los que su presencia era invisible e inexistente. Por supuesto, se compró un ático, de esos que parecen una casita ajardinada en lo alto de un edificio muy alto. Tenía vistas a todas partes: al parque de enfrente, a los bloques de apartamentos que había detrás -y estaban plagados de gente, gente desconocida e interesante -, a las oficinas que se encontraban a la izquierda de su bloque y, el más interesante de todos, al Gran Hotel Central. Los hoteles le gustaban, cosas interesantes pasaban en los...

El niño que no existía (2º parte)

El verano terminó y la pequeña Elisa tuvo que volver a la ciudad, al pequeño apartamento en el que vivían, al colegio, a las clases de inglés y de música, a la rutina. A la típica vida de niña de ciudad de clase media-alta. Más llena de comodidades que de otra cosa. Mientras, Dani se quedaría en ese pueblito llevando una vida dura y salvaje, en la que básicamente, estaba sólo siempre en el campo rodeado de animales o de los extraños que pasaban por allí. Aquellos extraños siempre le enseñaban cosas, algunas buena otras malas y otras peores, pero él siempre escuchaba atento. Había aprendido pronto, que algunos de estos personajes podían ser violentos si no se era obediente. Una vez, cuando tenía 5 años, un señor, al que llamaban “ Cabrero ” pasó allí unos días y le enseñó a cazar conejos con cepo. Se tiró tres días llorando, al llegar al primer cepo, el conejo aún no había muerto y le obligaron a hacerlo. Al negarse, “ Cabrero ” le dio dos tortas en la cara, le dijo que era un...

Si lo hubiera sabido antes...

Si lo hubiera sabido antes... ... me habría dejado llevar por mi instinto, aquel que me decía que huyera de ti como si fueras un apestado.  Si lo hubiera sabido antes... ... habría pasado de la presión social que me decía que para ser alguien, siendo mujer, tenía que tener un hombre encima mía, dirigiendo mi vida. Si lo hubiera sabido antes... ... no te habría dejado influir en mi manera de vestir, de pensar o de ser, hasta que me anulaste y me hiciste una muñeca vacía. Si lo hubiera sabido antes... ... no te habría dejado cambiar mi cuerpo, cebándome para que otros no me miraran, salvo por asco. Si lo hubiera sabido antes... ... no habría soportado tus desaires, celos, malos modos o insultos velados. Si lo hubiera sabido antes... ... no te habría perdonado aquel primer empujón. Si lo hubiera sabido antes... ... ahora estaría viva. Información: Presentado al tema de la semana, en el Grupo de Escritura Creativa Cuatro Hojas de Facebook.